martes, 2 de septiembre de 2008

La advertencia Huxleyana



En la lectura el autor Postman señala que existen dos formas de marchitar la cultura. Por un lado se encuentra la orwelliana donde menciona que el hombre está inmerso en una prisión sin libertades, Orwell enseñó acerca de la destrucción espiritual que produce la tiranía y por el otro se encuentra la Huxleyana donde se expone que cuando un pueblo se convierte en un auditorio y sus intereses públicos en una comedia, entonces una nación se encuentra en peligro; por lo que la muerte de la cultura es real.

En Estados Unidos consideran que la profecía de Huxley se está haciendo realidad, ya que esta nación le esta apostando todo a los avances tecnológicos y por su apasionada aventura amorosa con la televisión. Se han esforzado tanto en desaparecer la era de la palabra impresa, donde a la televisión le dan una soberanía plena sobre todas las instituciones (familia, escuela, iglesia, etc), como consecuencia se introduce la era de la televisión y eso es una clara muestra del futuro huxleyano, que viene como resultado de un dramático cambio en los modos de conversación pública.

Se considera a la tecnología como una ideología, la cual ha alterado todos los aspectos de la vida durante muchos años. Ante esta nueva tecnología el hombre se ha dejado llevar a través de nuevas ideologías y que depende de éste que maneje la información de manera correcta, sacándole provecho a la misma.

El autor considera que la televisión nos resulta más útil cuando los programas que transmite son de entretenimiento y sin importancia y por otro lado dice que nos hace más daño cuando asume modos serios de discusión por ejemplo las noticias, programas educativos, relacionados a política, al comercio o a la religión, por lo tanto los transformamos en programas de entretenimiento. Cómo apunta el problema no es que programas vemos, sino como los vemos, por lo que él está convencido de que debemos aprender a ver televisión.

A lo que Johnson apunta que ningún medio es excesivamente peligroso si los usuarios percibimos sus riesgos, por lo que me surge la pregunta ¿Cómo televidentes somos capaces de distinguir esos riesgos?

Así mismo menciona que el único medio masivo de comunicación como lo es la escuela es capaz de enfocarse al problema, es la solución pata todos los problemas sociales peligrosos y, se basa en una fe ingenua y mística en la eficacia de la educación. El pedir a nuestras escuelas que se enfoquen a la tarea de desmitificar los medios de comunicación.

Los educadores son conscientes de los efectos de la televisión en sus alumnos. Estimulados por la llegada del ordenador, lo discuten ampliamente, lo que demuestra que se han vuelto en parte consientes de la existencia de los medios; esta conciencia es en parte porque se hacen la pregunta sobre cómo pueden usar la televisión o la computadora o el procesador de textos. Además se reconoce que las escuelas tienen la tarea de ayudar a los alumnos a interpretar los símbolos de la cultura. Que en la actualidad esta tarea exigiera que aprendan cómo distanciarse de sus medios de información.

Por último considero que como docentes tenemos la responsabilidad de enseñar a los alumnos a aprovechar los recursos con los que cuenta, ya sea la computadora, el Internet, la televisión de una manera significativa, lo cual los llevará a tener aprendizajes significativos, a ser más reflexivos y críticos de la información que los medios les presentan. Así mismo considero que no debemos dejar de lado que hay que motivar a los estudiantes para que retomen la lectura y la escritura y esto puede llevarse a cabo dejando tareas en las que tengan que ser analíticos como lo es un ensayo sobre algún tema que se este tratando en clase, eso los obligaría leer y escribir más.

POSTMAN, Neil “La Advertencia Huxleyana” en Divertirse hasta morir, Ediciones de la Tempestad, 1991. (pp.163-171).



Audiencias, televidencias y mediaciones: Un reconocimiento preliminar


La lectura de este capítulo menciona que las sociedades contemporáneas se encuentran insertadas por dos grandes tendencias crecientes y paralelas e interdependientes: mediatización y audienciación.

Dentro de la mediatización marca a la televisión (institución social) como protagonista en lo hogares latinoamericanos desafiando su vida cotidiana. Las sociedades actuales se distinguen por su dependencia y pertenencia mediática múltiple (cognoscitiva, emocional y práctica). Este protagonismo de la TV y su peculiar mediatización obedece a decisiones políticas y económicas específicas, que las han caracterizado en cada país.

En la tendencia de audienciación le atribuye un nuevo status a los sujetos sociales de interlocución, reconocimiento y auto percepción, donde la TV se convierte en su principal referente y a la vez que en sus vehículos expresivos. Una de las experiencias vitales y definitorias de los sujetos sociales contemporáneos es sin duda sus televidencias y demás interacciones mediáticas: escuchas, lecturas, cinevidencias, escenovidencias y navegaciones ciberinformáticas.

El término audiencia conlleva doble significado: recibir y emitir información; así como llevar acabo una audiencia supone exponer y escuchar los argumentos de todas las partes involucradas, puesta en común de las diferentes perspectivas. Sin embargo para la televisión y los medios es sinónimo de un público, de un conglomerado de espectadores estáticos y pasivos. Se le ha dado énfasis a lo receptivo y un desénfasis a lo expresivo y lo interactivo, que han creado un reduccionismo aún en el área académica, donde el punto comandante es el emisor, el mensaje y no el receptor (la audiencia).

Hoy en día ser audiencia para los sujetos sociales significa una trasformación de su estructura, así mismo modifica el vínculo fundamental entre los sujetos sociales con su entorno y con los acontecimientos y fuentes tradicionales de información (familia, amigos, barrio, etc) y fuentes institucionalizadas como el gobierno o la iniciativa privada. Lo se puede ver y apreciar de manera directa y personal se ha ido cambiando por las pantallas de los televisores y las computadoras y los encuentros personales por los chats, las conversaciones virtuales y las experiencias a través de las pantallas de TV y la tecnología.

Por otro lado la representación mediática y su simulacro de realidad tienen un crecimiento acelerado y se consolida como producto y proceso, a la vez que como mediación privilegiada para conocer, sentir y gustar.

La dimensión de lingüística televisiva se refiere al lenguaje y a la gramática específica de la televisión. El leguaje televisivo, es un lenguaje compuesto audio-visual en movimiento, sedimentado en terceros lenguajes, como el musical, oral y escrito. Su gramática es video-gramática que se rige por la lógica del relato y que privilegia la unión del collage, el mosaico sobre la linearidad, estimulados con diferentes efectos o recursos efectistas, que privilegian la connotación de la denotación.
Se entabla el intercambio entre los códigos televisivos y aquellos de las audiencias, poniéndose en juego signos y significantes icónicos y sonoros variados, conformando desde la televisión una distintiva demanda de sus audiencias, que al decir de Ferres (2000) significa que los mismos significantes se vuelven significados, facilitando sólo algunas respuestas, enfocándose hacia el ámbito emocional.

Otra de las dimensiones de la televidencia se relaciona a lo mediático de la televisión, la programación se produce atendiendo a imperativos comerciales y a lo que Martín Barbero (1996) llama formatos industriales, incluso programas educativos respetados. La oferta televisiva es un compuesto de paquetes presentados en barras, en horarios, en series, en canales, que se definen con bases mercantilistas y necesidades de segmentación de nichos de audiencia. Los menús televisivos se originan de esta segmentación televisiva, multisegmentándose de acuerdo a criterios oportunistas de colocación y venta de su programación. En la actualidad la medianidad televisiva se rige por el rating.

La televisión se sedimenta técnicamente, constituyendo su tecnicidad manifestándose como una dimensión novedosa. Ahora ya es factible utilizar la TV como pantalla de videojuegos, o de la computadora, volviéndose más interactiva. El hecho de que en la TV se puedan dar las repeticiones multiplica la recepción y con ella la expectación de las audiencias.

Por último en México la empresa Televisa se desarrolló gracias al partido político que gobernó durante muchos años el PRI, lo que permite hablar de una dictadura televisiva, se regían por las censuras y los acuerdos con el gobierno, lo que aparentemente en la actualidad de está dejando de hacer, dando paso a decisiones mercadotécnicas, sin abandonar su alianza con el poder.

Llamó mucho mi atención lo que menciona el autor sobre que se están cambiando las ventanas de la casa por la pantalla de la televisión y el computador y las relaciones personales con las charlas virtuales y los chast. Enfocando esto a los alumnos es preocupante, debido a que como docentes debemos fomentar dentro de nuestra aula (al menos), debates sobre temas que se estén tratando para que la virtualidad de las relaciones por lo menos dentro de la institución educativa se aminore. Otra cosa que seria interesante es: Así como nos ponemos de acuerdo para tener una charla virtual, podemos juntarnos con nuestros alumnos en alguna biblioteca para llevar a cabo discusiones académicas, que sirvan para que los alumnos tengan un aprendizaje significativo del tema en cuestión.



OROZCO, Guillermo “Audiencias, Televidencias y Mediaciones: un reconocimiento preliminar” (Capítulo 1) en Televisión, Audiencias y Educación, Editorial Norma, 2001. (pp. 19-37).

"La audiencia frente a la televisión y la televisión frente a la audiencia"


Las ideas principales del texto de “La audiencia frente a la televisión y la televisión frente a la audiencia” Orozco expone lo siguiente:

Durante décadas la pregunta que se hacen los investigadores de la comunicación es ¿Qué hace la TV con su audiencia?, dicha pregunta está formulada en el modelo de Efecto de los Medios, la cual ha buscado indagar en los efectos de la TV para potenciar los positivos como lo es el área de tecnología educativa y los negativos como la investigación crítica. En tanto la pregunta ¿Qué hace la audiencia con la TV? Ha prevalecido en la investigación inspirada en el modelo de Usos y Gratificaciones y, más recientemente en estudios dentro de la corriente del uso social de los medios.

Pero sin duda alguna la pregunta más importante que dirige el interés de la investigación a la interacción entre TV y audiencia es: ¿Cómo se realiza la interacción entre la TV y la audiencia?, por lo que resulta necesario conocer la televisión y sus procesos.

El autor nos dice que se debe asumir a la audiencia como sujeto y no sólo como objeto frente a la TV, entenderla como un ente en situación condicionado individual y colectivamente, la audiencia no nace, se hace. Considera a la TV como la protagonista, debido a que tiene influencia en la constitución de su audiencia, ya que ésta tiene dos funciones: como medio técnico de producción y transformación de información y una institución social productora de significados distinguiéndola de otras instituciones sociales, a la vez que le da ciertos recursos técnicos para aumentar su poder legitimador frente a la audiencia, dándole un enfoque integral asumiéndola como un todo inseparable en la interacción con la audiencia.

La TV como medio técnico de información pose un alto grado de poder de representación, producto de sus posibilidades electrónicas para la apropiación y transmisión de sus contenidos, provocando reacciones en la audiencia, éstas dependen del manejo que hacen de la representación los productores y emisores de la programación más que del potencial de la representación en abstracto, pudiendo ser de tipo racional o emotivo.

El leguaje televisivo tiene la característica de ser esencialmente denotativo; es decir, que el código utilizado en su estructuración difícilmente sea percibido por el televidente, permitiéndole que posea un alto grado de verosimilitud (creíble para los televidentes).

La audiencia en el proceso de televidencia no es un receptor pasivo sino activo, pero no por ello está exenta de mediaciones que provienen de sus propias capacidades, historia y condicionamientos genéticos y culturales específicos. Estas mediaciones se han clasificado, en primer lugar encontramos las que tienen que ver con lo que cada individuo piensa que dentro de la perspectiva integral de la recepción se conocen como guiones. Este concepto se vincula por vez primera a la audiencia en los trabajos de Durkin (1985), cuyo objetivo fue estudiar la generación de estereotipos en los niños resultantes de su televidencia, definiendo al guión como la representación mental ordenada de una secuencia de eventos dirigida a la obtención de metas. Los guiones tienen una esfera de significación de donde adquieren su sentido para interacciones determinadas.

La audiencia ante la TV no sólo es mental sino también físicamente activa, aun cuando la pantalla logre acaparar por momentos la atención del televidente, por ejemplo los niños mientras ven la TV pueden estar realizando otras actividades tales como: comer, leer o incluso estudiar, sin que esto les afecte en su estudio. Otros tipos de mediación situacional pueden ser los límites físicos, la soledad o compañía de un individuo mientras ve TV, influyen en la percepción del televidente; así mismo menciona que el ambiente escolar, la actitud del maestro frente a la TV, el clima pedagógico que impera en el salón de clase, la organización escolar; todos son elementos que inciden en delimitar el tipo de intercambio que realizan los alumnos, tanto dentro del aula como en los espacios de juego. En otras investigaciones muestran cómo durante el tiempo de clase los alumnos hacen comentarios sobre lo que vieron en la TV, mostrando cómo durante sus juegos los personajes televisivos, apropiándoselos según condicionamientos de clase y sexo. (Corona, 1989; Orozco, 1991).

Así mismo menciona que existen múltiples referentes de audiencia que constituyen una mediación en la audiencia dentro de los cuales podemos mencionar la etnia a la que pertenecen, la edad, el origen social o geográfico y el lugar de residencia actual. El estado social delimita la cantidad de televisores que hay en los hogares y las posibilidades de acceso a otras actividades culturales de la audiencia hasta los gustos sobre la programación (Charles, 1987; Sánchez, 1989).

De lo expuesto por el autor me llamó la atención la parte donde menciona que los niños pueden realizar diversas actividades al momento de ver la TV por lo que me pregunto: ¿Realmente el hecho de ver la televisión al mismo tiempo de estar realizando actividades académicas no les afecta en el aprendizaje?


Como docente considero que la televisión es un recurso útil dentro de la educación, siempre y cuando se le de el uso adecuado, hacer consientes a los alumnos que tanto se le puede dar un uso de entretenimiento como para el estudio, tal es el ejemplo de la maestría que utilizamos este recurso para ver las telesesiones las cuales nos son de gran ayuda para adquirir los conocimientos necesarios para el estudio del módulo de comunicación.

También me gustaría mencionar que en alguna ocasión fui de visita a una escuela preparatoria del gobierno (CBT), el la cual las aulas cuentan con televisión, pero cual va siendo mi sorpresa que lejos de utilizarla (los alumnos) para fines educativos, sintonizaban los canales en programas que nada tenían que ver, solamente veían canales con programas de entretenimiento. Por lo que reitero que los docentes debemos hacer hincapié que la TV también tiene otros usos que pueden beneficiarlos en sus estudios.


OROZCO, Guillermo. (1996) La audiencia frente a la televisión y la televisión frente a la audiencia (Capítulo 2).

Televidencias y Mediaciones


Las ideas principales del texto “Televidencias y Mediaciones” de Orozco considero que son las siguientes:

Primero que nada Orozco define a las televidencias como las actividades que realizamos al interactuar con la televisión tales como: ver, escuchar, percibir, sentir, gustar, pensar comprar, etc., estas se pueden realizar de manera imperceptible por los sujetos-audiencia, además cada una de estas actividades ejerce mediaciones significativas, a la vez que todas son objeto de mediaciones y siempre estarán situadas y contextuadas.

Nos menciona que existen micromediaciones y macromediaciones. Las micromediaciones son un primer conjunto, las cuales provienen del ámbito individual de los sujetos-audiencia (sujetos particulares), con características propias, tales como su nivel educativo, la madurez emocional, el desarrollo cognoscitivo, la inserción laboral, las vivencias particulares acumuladas, sus deseos, sensibilidades, estados emotivos conceden especificidad a cada individuo miembro de la audiencia y ejercen mediaciones variantes en sus televidencias.

El autor menciona dos tipos de televidencias por un lado esta la televidencia directa o primaria de las audiencias se da frente al televisor, cuando los sujetos interactúan con los referentes televisivos (programas) pueden apropiárselos o resistirlos, con o sin la concurrencia de otros sujetos. La televidencia de primer orden es un proceso inicial y distintivo, susceptible a mediaciones situacionales, resultante de decisiones o intuiciones previas, de estrategias y ritualidades televisivas construidas y de varias otras mediaciones anteriores al momento de estar frente al televisor.

Por otro lado las televidencias se segundo orden tienen su origen más allá del televisor, esto después de haber visto algún referente televisivo (programa) y llevarlo a otros contextos y con otros sujetos. Las televidencias pueden darse en cualquier tipo de escenario siempre y cuando exista el contacto del sujeto-audiencia con el referente televisivo; dicho contacto puede ser directo, indirecto, mediato, cognoscitivo o sensorial, simbólico, explicito o tácito. Es decir el sujeto-audiencia reproducen, renegocian y recrean en escenarios diferentes y en tiempo diferentes los referentes televisivos.

Las macromediaciones trascurren de manera multimediada, debido a que convergen las mediaciones individuales (características como individuo), situacionales (donde se ven los referentes televisivos), contextuales y otras que se manifiestan en escenarios indirectos como: La identidad de los sujetos-audiencia en lo individual y después en lo colectivo; Las percepciones que ponen en juego lo visual y auditivo, lo sensorial, lo simbólico, lo estético, lo emocional y lo racional conformando un proceso cognoscitivo-afectivo-significante, dan ideas para contextualizar las aspiraciones; La mediación instruccional de la televisión está experimentando una revolución, abandonando ataduras políticas y se está enfocando en lo mercadotécnico como único criterio de transformación, la fusión de las empresas televisivas tiene como prioridad maximizar sus ganancias, dejando en segundo término la preservación de las tradicionales alianzas políticas y partidarias que hicieron posible su desarrollo.

Las instituciones mediadoras donde el intercambio cotidiano de las audiencias con la televisión, con su entorno inmediato y mediato, se realiza simultáneamente se lleva a cabo en varias instituciones como son: laboral, barrial, escolar, política, religiosa, entre otras, entonces según sea la audiencia serán las instituciones en las que participe y de las cuales provengan las mediaciones; la institución de la política está cambiando de manera drástica ya sea por la televisión o por el devenir del mercado de la sociedad, esto por que la política se ha ido deteriorando y los partidos políticos han perdido la capacidad de aglutinar, representar y convocar, debido a que ésta se ha vuelto televisiva con el afán de atraer la atención de la audiencia, olvidándose de los esfuerzos por construir sus liderazgos. Por último la Institución de la familia se ha visto trasformada por los roles laborales y de género que conllevan consecuencias importantes para los miembros de ésta tanto al interior como al exterior de la familia, los individuos por un lado satanizan a la televisión pero por otro permite que ella sea la que sirva de niñera.

Por esto último me pregunto: ¿la televisión es capaz de educar a los individuos?

En la práctica docente considero que los medios y en especial la televisión son muy buenas herramientas para el aprendizaje, por ejemplo en la tele-secundarias que es el medio por excelencia para transmitir los conocimientos a los alumnos, esto se da siempre y cuando el docente ejerza un rol de mediador entre el referente televisivo y la audiencia-alumno, para que el docente logre un aprendizaje significativo en los alumnos es necesario que los mensajes que se reciban del medio se analicen y se comenten en grupo.

OROZCO, Guillermo (2001) “Televidencias y Mediaciones” (Capítulo 2). En Televisión, Audiencias y Educación, Editorial Norma. (pp. 39-62).





Los empirismos del Nuevo Mundo

Los empirismos del Nuevo Mundo
La escuela de Chicago y la ecología humana

La lectura señala que Estados Unidos desde el año de 1910 ha tratado de construir una ciencia social con bases empíricas como consecuencia de la Escuela de Chicago, un grupo de investigadores que reflexionan la función del instrumento científico en la resolución de los problemas sociales.

Durante la estancia de Park en la Escuela de Chicago, se vio a la Ciudad como un laboratorio de investigación (laboratorio social), como un lugar de la movilidad. Park se basa en las teorías de la ecología humana para desarrollar la teoría del ciclo de las relaciones étnicas con la que pretende explicar el desarrollo y adaptación de los inmigrantes a los Estados Unidos. Se apoya de diversos autores que participan en el desarrollo de su teoría (tales como John Dewey, George Herbert Mead y Charles Horton Cooley) sentando las bases sobre un estudio donde la organización social de los individuos, está predestinada en gran medida por diversos dispositivos de comunicación psíquica y física y al mismo tiempo determina la convivencia entre las sociedades.


La Mass Communication Research Harold Lasswell y el impacto de la propaganda

Los medios de difusión han aparecido como instrumentos indispensables para la gestión gubernamental de las opiniones, han avanzado considerablemente las técnicas de comunicación, desde el telégrafo y el teléfono al cine, pasando por el radio. Uno de sus principales precursores es Lasswell, para quién los medios de comunicación juegan un papel importante en la movilización de las masas, sirviendo únicamente como instrumento para tal fin. Para Lasswell la propaganda constituye el único medio de suscitar la adhesión de las masas, la cual puede ser utilizada para cualquier tipo de fin, básicamente se interesa por temas de propaganda, opinión pública, asuntos públicos y elecciones, el saber cómo es que la propaganda y la opinión pública inciden en los resultados de los asuntos públicos y de elecciones. Con base a esas suposiciones, logra desarrollar proyectos en universidades y artículos cuyo tema central es la comunidad de las masas.

Para la sociología funcionalista de los medios de comunicación la pregunta ¿Quién dice qué por qué canal a quién y con qué efecto? sienta las bases donde se señala que los efectos de las campañas se someten a las necesidades del grupo interesado en motivarlas.

Lasswell menciona que el proceso de comunicación tiene tres funciones que son: 1. Vigilar el entorno de las sociedades, 2. La relación de los componentes de la sociedad para producir una reacción y 3. La transmisión de la herencia social. Más tarde Lazarsfeld y Merton incorporan una nueva función el entretenimiento, a la que le confieren la existencia de funciones y disfunciones; entendido a las funciones como factores que contribuyen a la adaptación o al ajuste de un sistema dado y a las disfunciones como molestias.

Después Lazarsfeld y Merton y con la colaboración de Staton elaboran un proyecto de investigación la máquina de los perfiles, el cual se encarga de registrar las sensaciones de gusto, disgusto e indiferencia del público con respecto a determinados programas.

Al exiliarse Lazarsfeld de los Estados Unidos, se distancia de los pensadores de la escuela de Chicago cuestionándoles sobre el concepto que algunos de ellos, que señalan que los medios de comunicación sólo son aparatos para sacar a la sociedad de sus crisis, pues menciona que una ciencia de la sociedad no puede tener como objetivo la construcción de una sociedad mejor, pues si tuviera dichas características, sería perfecta en sí.

Parsons unido a los pensamientos de Lazarsfeld y Merton crean una nueva forma de concebir el trabajo del sociólogo, aunque sus teorías sobre investigación empírica sean diferentes.

Entre los años 40´s y 50´s Lazarsfeld, Berelson y Gaudet pretenden medir la influencia de los medios de comunicación, esto en ocasión a la campaña presidencial de 1940. Generaron una teoría llamada Two-step flow, la cual señala que las decisiones de las personas se veían influidas por quienes consideraban sabían mas sobre determinado tema por estar directamente expuestas a los medios de comunicación, resultado de suma importancia debido a que son los antecedentes de los líderes de opinión.

Así mismo, en Columbia aparece Wright Mills, quien de manera aislada genera una nueva forma de pensar alrededor de la comunicación. Su teoría conocida como American Cultural Studies, relaciona la problemática de la cultura con la del poder, la subordinación y la ideología, uniendo las experiencias de una realidad cotidiana con los planteamientos colectivos que las estructuras sociales desarrollan. Inicia así el estudio de los medios de comunicación, naciendo la pregunta ¿Qué tipo de hombre y de mujer tiende a crear la sociedad? A la que da respuesta Henri Lefebvre en su obra sobre la modernidad henodista comercial como horizonte de la felicidad humana.

MATTELART, Armand “Los empirismos del nuevo mundo” en Historia de las Teorías de la Comunicación, Paidós, 1997. (pp. 23-40).

Cinco tradiciones en busca del público

Cinco tradiciones en busca del público.

De acuerdo a la lectura, de los capítulos de las cinco tradiciones en busca del público las ideas centrales son:

La investigación sobre los efectos a la cual también se le conoce como Modelo de efectos de los medios, es la teoría más antigua y es donde se reconoce la relación entre medios de comunicación, mensaje y audiencia, surge en los años 40´s por la necesidad de saber que efectos causaba la propaganda sobre las personas en tiempo de elecciones. En esa época se tiene la idea de que dichos medios son nocivos, debido a que el receptor es un ser pasivo sometido a la influencia de los mensajes a los que estaban expuestos, por lo que me surge la siguiente pregunta: ¿En nuestra época los medios de comunicación aún causan efectos nocivos en los televidentes?

En relación con las investigaciones sobre los usos y graficaciones la pregunta que se plantea es: ¿Qué hacen las personas con los medios?. El interés principal de dicha teoría es qué origina el uso de los medios, más que los efectos que estos puedan producir en los individuos, tiene como punto de partida al usuario reconociéndolo como un sujeto activo de los procesos de comunicación, permite saber por que la audiencia ve determinado programa, qué gratificación esta buscado, qué necesidades quiere satisfacer con el uso de los medios de comunicación de su preferencia. Algo que llama la atención es que las estadísticas de fiabilidad solo pueden explicar cuando mucho el 20% de las variaciones de los usos y efectos de los medios masivos de comunicación, lo cual debe reflexionarse por lo que me pregunto ¿Realmente somos consientes de las elecciones que hacemos, como sujetos informados y voluntarios?

El análisis literario se refiere a lo que la estructura de los textos literarios les hace a los lectores más que a lo que los lectores hacen con la literatura, consiste en definir respecto del texto una respuesta conforme a la tradición literaria, o en sugerir lecturas que regularmente son desde el punto de vista de un lector implícito.

El rol del análisis literario es social que responde a las necesidades de los lectores, ya que crea, preserva, difunde una interpretación autorizada de la literatura entre otras tradiciones culturales, ha desarrollado medios de interpretación de las culturas y de sus cambios a través de publicaciones de interés general y de los medios masivos de comunicación, sin olvidar que su objetivo principal está relacionado con el examen y con la comprensión de los textos mismos.

El enfoque culturalista se origina en Inglaterra, estudia el papel de la cultura en los medios de comunicación. El enfoque culturalista británico se caracteriza por la voluntad de integrar las teorías sociales y psicoanalíticas francesas al estudio crítico de la sociedad contemporánea. Este enfoque comparte junto con el análisis literario su interés por el género, por las posiciones implícitas que esos géneros asignan a sus lectores y por los usos sociales que de ellos se derivan, además ambas apelan a estrategias interpretativas cuyas implicaciones cuestionan al sistema educativo.

Solo que a diferencia del análisis literario el enfoque culturalista no sólo le interesa la cultura de elite sino también la cultura popular, tratan de ver de que manera el proceso de comunicación se reproduce en la cultura de las grandes mayorías, rompe con la idea de una cultura privilegiada para enfocarse en la producción de la vida cotidiana, así mismo realizaron estudios sobre moda

En este enfoque por primera vez la creación popular se convirtió en objeto de estudio, debido a que es un intercambio importante a través de los medios de comunicación.

Por lo que la pregunta sería: ¿Qué cultura se produce a través de los medios de comunicación?

La teoría de los análisis de recepción se origina a partir de la existencia de la televisión, se desarrolla a partir de la necesidad de entender el proceso de medios particulares de comunicación, desarrolla estudio de los públicos y de los contenidos, teniendo como objetivo inmediato el aprender el proceso de recepción, antes de ver como éste afecta los usos y los efectos de los contenidos mediáticos.

Conciben a los receptores como seres activos, capaces de someter los medios a diversas formas de consumo, de descodificación y usos sociales, se caracterizan por el imperativo que se dan a sí mismos de proceder a comparaciones empíricas entre el discurso de los medios y el del público, entre la estructura de los contenidos y la de la respuesta del público a esos contenidos.



JENSEN, Klaus B. y ROSENGREN Karl E. “Cinco tradiciones en busca del público” en En Busca del Público, DAYAN, Daniel (Comp), Gedisa, 1997. (pp. 335-370).